Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Cavilaciones

Ponga treinta centavos en la ranura

Tratado sobre la inercia

Hace tiempo que lo sé. Tiempo inmemorial, no infinito; tiempo secuencial, no secuenciado: he vivido distraído, pero a propósito, mirando para otro lado como si no me importaran las cosas que me rodean, las situaciones que me besan la frente y se van. Dejando quemar las potencias de hacer que siempre tuve, en pos de una inmovilidad cómoda, estéril y frustrante.
Me he dejado llevar; he abdicado a mi voluntad de vida hace tanto que, ahora que la retomo, a veces con gozo y otras veces con más fuerza que ánimo, me cuesta horrores traducir los libros que miré sin leer o que tiré a un costado sin siquiera verlos.
Entré al colegio secundario sabiendo que no estudiaba lo que me interesaba, pero me dejé llevar para no contrariar a nadie. Entré a esta Oficina con los ojos cerrados y la nariz tapada para no ver los colores de mi desacuerdo ni sentir el olor de mi bronca. De a poco aprendí a guardar la conciencia en un cajón del escritorio, me fui encalleciendo me fui volviendo peor: hoy que de apoco abro los ojos, me descubro en un lugar que nunca quise llegar y me veo al espejo sin reconocerme
PERO SIN EMBARGO ESTOY DE VUELTA

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios


Recordar datos


Cavilaciones © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009