Tratado sobre la inercia
Mariano - 17-09-2004 04:01:20 | Categoria: Desde aquí
Hace tiempo que lo sé. Tiempo inmemorial, no infinito; tiempo secuencial, no secuenciado: he vivido distraído, pero a propósito, mirando para otro lado como si no me importaran las cosas que me rodean, las situaciones que me besan la frente y se van. Dejando quemar las potencias de hacer que siempre tuve, en pos de una inmovilidad cómoda, estéril y frustrante.Me he dejado llevar; he abdicado a mi voluntad de vida hace tanto que, ahora que la retomo, a veces con gozo y otras veces con más fuerza que ánimo, me cuesta horrores traducir los libros que miré sin leer o que tiré a un costado sin siquiera verlos.
Entré al colegio secundario sabiendo que no estudiaba lo que me interesaba, pero me dejé llevar para no contrariar a nadie. Entré a esta Oficina con los ojos cerrados y la nariz tapada para no ver los colores de mi desacuerdo ni sentir el olor de mi bronca. De a poco aprendí a guardar la conciencia en un cajón del escritorio, me fui encalleciendo me fui volviendo peor: hoy que de apoco abro los ojos, me descubro en un lugar que nunca quise llegar y me veo al espejo sin reconocerme
PERO SIN EMBARGO ESTOY DE VUELTA
Comentarios (0) - Referencias (0)

