La Oficina
Mariano - 21-12-2004 04:27:46 | Categoria: Cuánto cuento
Todos los días el hombre se acerca al edificio (amarillo, ocre y envejecido) con un gesto cansino, con una mirada que refleja en su falta de brillo, los años y años de hacer el mismo trayecto y de levantar la cabeza exactamente en la misma baldosa; Los años y años de sentir ese ruidito de las vértebras, cuando dobla el cuello hacia atrás para poder mirar hacia arriba.Se pasa una mano por la frente. Está harto. Cómo desearía que aquel sueño soñado hace tanto se vuelva realidad y una mañana (solo una, lo suficiente) no se encuentre más ese horrible edificio.Su mirada se torna algo demencial mientras por su cabeza vuelve a carretear la cinta del sueño y la realidad permanece pero sin que él le preste atención.En unos segundos la ensoñación queda superada, suspira y entra a trabajar cinco minutos antes de las diez. Comentarios (0) - Referencias (0)

